Como son los cojines drapeados

Cojines Drapeados, qué son y cómo integrarlos en la decoración

¿Qué es el drapeado? El drapeado es una técnica de costura que consiste en manipular un textil para formar pliegues de diversos tamaños y profundidades en la tela. El objetivo perseguido es dar a la prenda mayor volumen o caída, incluso creando una ilusión óptica de tres dimensiones.

Originalmente, esta técnica se aplicó solo a la vestimenta para luego hacerse extensiva en todo tipo de elementos decorados con textiles. Las primeras ropas completamente drapeadas tienen su origen alrededor del siglo XII a.C. en Grecia.

Erase una vez el cojín drapeado

En sus inicios, el drapeado se utilizaba tanto para la ropa masculina como femenina. La toga romana masculina era una envoltura de tela simple movida y reunida alrededor del cuerpo y sostenida por un cinturón. Incluso en la falda escocesa masculina (o kilt), cuyo origen es de la edad media, se utilizan pliegues drapeados antecesores de la técnica actual.

Recién partir del siglo XVIII el drapeado se empieza a utilizar mayormente en la moda femenina con el abullonado de las faldas y pliegues de las espaldas.

Pero es solo a principios del siglo XX que el drapeado adquirió una gran popularidad con Paul Poiret, quien evolucionó la técnica. Este modisto francés aplicó el drapeado en la creación de sujetadores y vestidos dando un aire elegante pero delicado a la silueta femenina, manteniendo cierta reminiscencia a la indumentaria greco-romana.

Los cojines drapeados entran en escena

Los cojines drapeados, también conocidos como cojines Capitoné, se hacen un hueco en la estética decorativa bien entrado el siglo XX.

Se trata de cojines con mucho más volumen y un elevado grado de elaboración en comparación con otro tipo de cojines más sencillos. Los cojines drapeados se suelen confeccionar usando tela de raso o similar, lo que les da un aspecto sofisticado y distinguido.

Por sus características, los cojines drapeados han tenido un uso más decorativo que propiamente utilitario. Sin embargo, cumplen a cabalidad el objetivo de soporte mullido allí donde se coloquen.

¿Cómo se confeccionan los cojines drapeados?

Los modelos más clásicos de cojines drapeados son confeccionados en tejidos satinados como el raso o el satén. Pero últimamente, estos complementos decorativos vienen en todo tipo de telas, incluso en textiles opacos como el terciopelo, la gamuza, la pana, la chenilla, etc.

Quizás el único requisito que debe cumplir la tela es que sea lisa, porque el diseño drapeado ocupa todo el protagonismo en el cojín.

La técnica del drapeado no es difícil pero sí es laboriosa, y cuando se utilizan telas delicadas el margen de error debe ser nulo. Se empieza como se haría con cualquier cojín: definiendo la silueta y las medidas del cojín.

Es necesario seguir un esquema en la costura para formar los pliegues de diversos tamaños y profundidades. La costura puede realizarse a mano o a máquina según la dificultad. Los diseños drapeados son muy variados, y algunos se adaptan mejor a cojines redondos y otros a cojines cuadrados o rectangulares.

En Cortinaje tenemos todo tipo de telas para hacer cojines drapeados. También los confeccionamos a pedido del cliente que además puede recibir nuestra asesoría personalizada sobre textiles, tamaños y formas de drapeado en cojines.

Incorpora un cojín drapeado a tu vida

Por su estética y su forma mullida, los cojines drapeados son una gran apuesta decorativa para el salón o el dormitorio, complementando la presencia de otros cojines más sencillos.

Los cojines drapeados confeccionados en telas luminosas son ideales para los ambientes de estilo romántico o shabby chic. En el salón, se pueden utilizar en colores contrastantes sobre muebles acolchados y tapizados en tonos claros empolvados.

En un dormitorio de estilo romántico, un cojín drapeado en color rosa o morado, combina divinamente con una colcha blanca o rosa palo.

Cuando el estilo decorativo del ambiente es más minimalista, podemos incorporar uno o dos cojines cuadrados drapeados, confeccionados en el tono dominante de la estancia pero con un textil opaco. Esto aportará sofisticación al conjunto, sin caer en estridencias.