Black Friday en Santo Domingo

¿Qué es el Black Friday y cuándo se celebra?

Puedes renovar la decoración de tu hogar con un estilo de temporada y a precios increíbles. ¿Cómo? Aprovechando las promociones del Black Friday que te ofrecemos en Cortinaje el viernes 29 de noviembre.

Si aún no sabes qué es el Black Friday o Viernes Negro, aquí te lo contamos para que no dejes escapar esta estupenda oportunidad. Podrás tener las cortinas de tus sueños o el papel tapiz que te estaba haciendo falta para darle un aire nuevo a tu dormitorio o salón. ¿Te lo vas a perder?

Todo empezó en USA

Sí, el Black Friday o Viernes Negro es una tradición que empezó en el Estado de Filadelfia allá por 1960. Los comercios minoristas idearon la estrategia de adelantar la temporada de compras de navidad para tener cierta ventaja respecto de las grandes tiendas.

De esa forma, el cuarto viernes del mes de noviembre (justo después del día de Acción de gracias) se promocionaban unas significativas rebajas para animar el consumo. Sin embargo, debido al gran acierto que supuso en las ventas, los grandes comercios también se sumaron a esa estrategia que con el tiempo se hizo tradición y se extendió casi mundialmente.

El tráfico y las cuentas le dieron el nombre

Se dice que en los años 50 se conocía como viernes negro el día después del de Acción de Gracias porque se colapsaban las carreteras de vehículos que volvían de dicha celebración. Pero también porque mucha gente se ponía enferma para no ir a trabajar (y así hacer puente).

En los años 60, tal fue el éxito comercial que alcanzó el Black Friday que movilizó a una multitud deseosa de beneficiarse de los precios rebajados. Y con ello llegaron los atascos que los policías de tráfico debían desenredar llamando por eso a ese día un viernes negro.

Los comerciantes también simpatizaron con ese nombre, pues a partir de ese día su contabilidad pasaba de estar en rojo (pérdida) a estar en negro (ganancia).

La empresa empezó a respaldar al Black Friday

El Black Friday es hoy en día un fenómeno comercial arraigado en el mundo occidental. Se trata de una estrategia en la que todas las partes salen beneficiadas (empresas, distribuidores, canales de venta, fuerza de ventas y consumidores).

Es por ello, que en muchos países que adoptaron esta tradición, los empresarios dan el día libre a sus trabajadores en Black Friday para que los beneficios fluyan en todas las direcciones creando así un círculo económico virtuoso.

Consejos para comprar en el día de Black Friday

  1. Junto al precio rebajado debería figurar o el precio original o el porcentaje de la rebaja (o las dos cosas), aunque no siempre ocurre. Así que haz un seguimiento previo del precio del producto que quieras adquirir para tener un punto de comparación y asegurarte que está rebajado.
  2. En el Black Friday, los productos en oferta deben ser de la misma calidad de siempre. Si tienen algún defecto, el comerciante debe advertirlo al consumidor.
  3. Durante el Viernes Negro, los comercios pueden aplicar algunas condiciones especiales (no aceptar pago con tarjeta, cambiar su política de devoluciones, etc.), pero deben anunciarlo clara y visiblemente para que todos los clientes lo vean.
  4. Reclama y conserva el ticket o factura de compra. Recuerda que si compras de forma presencial solo están obligados a devolverte el dinero si el producto tiene algún defecto de fábrica. Pero, si te arrepientes o te equivocas en la compra, los comercios no están obligados a devolver el dinero, aunque suelen dar un vale de compra por el mismo precio para gastar allí mismo.
  5. Cuando haces compras por Internet, el comercio debe indicar cuantos días tienes para arrepentirte y devolver el producto. Tratándose de compras on line, se pueden devolver los productos sin dar explicaciones, y tendrán que devolverte todo lo que pagaste, excepto quizás los gastos de envío.
  6. Si vas a pagar online, lo mejor es una tarjeta prepago, una tarjeta de crédito o Paypal. Evita hacer transferencias bancarias si no te fías plenamente del vendedor.

En Cortinaje estamos preparando todo lo necesario para que disfrutes al máximo de un Black Friday repleto descuentos y promociones. Acércate a nuestra tienda el próximo 29 de noviembre y consigue las mejores ofertas en textiles, cortinas, cojines, ropa de cama, papel tapiz …en definitiva, para cada rincón de tu casa.

El gran poder de las velas y los ambientadores en el hogar

Las velas y los ambientadores vienen a nuestro rescate cuando tenemos en nuestro hogar ambientes cargados con olores revueltos, no precisamente agradables. El ambientador es un producto capaz de neutralizar olores ofensivos y emitir uno más agradable, pero no es útil para acabar definitivamente con el mal olor.

Obviamente, la primera regla para limpiar un ambiente es ventilar e higienizar. Pero ventilar no siempre es posible, o al menos no inmediatamente. Puede ocurrir que tengamos mascotas, niños pequeños, o situaciones similares. Y sobre todo, esto puede ocurrir en el cuarto de baño o la cocina.

La memoria olfativa

La ciencia nos dice que, cuando un vívido recuerdo se presenta en nuestra mente luego de oler un aroma, estamos haciendo uso de nuestra memoria olfativa.

Las sensaciones olfativas pueden estar asociadas a recuerdos agradables o no. Y es que el recuerdo que se genera a través del olfato es más potente que el que se capta a través de la vista.

¿Quién no se ha sentido súbitamente transportado a la casa de sus padres al percibir el aroma de un ambientador utilizado en nuestro hogar? O, por el contrario, recordar la mala impresión que nos causó un lugar al sentir un olor similar al de aquel sitio.

Los aromas refuerzan el estilo de un ambiente

Incorporar el ambientador adecuado en una estancia aporta a la creación de un diseño más integral y armonioso en el ambiente. Y esto es muy evidente en el caso de las velas aromáticas, puesto que no solo emiten su fragancia, sino también funcionan como delicados elementos decorativos.

Si la casa es pequeña se puede elegir un único aroma que sea sutil, persistente pero no excesivamente intenso a fin de no saturar ambientes como el dormitorio.

Pero si contamos con una casa mediana o grande, con ambientes bien diferenciados, podemos optar por ambientadores con fragancias adecuadas a la funcionalidad de cada espacio.

Hay un ambientador para cada gusto

Existen muchos tipos de ambientadores, desde los clásicos sprays hasta los más sofisticados difusores. Pero en cualquier caso es importante comprobar que sus componentes no contengan sustancias como ftalatos, bencenos o formaldehídos pues son tóxicas.

Ambientadores de difusión activa y pasiva

Los sprays son los ambientadores de difusión activa porque requieren que se apriete la válvula o pistola para despedir la fragancia.

Un clásico ambientador de tipo pasivo son las bolsitas de tela que se llenan de plantas aromáticas y sirven para perfumar armarios o espacios pequeños similares. Igualmente, los ambientadores de tipo mikado que consisten en un recipiente de cristal con perfume en el que reposan cañas de fibra que impregnan y esparcen la fragancia.

Ambientadores de combustión

Las velas aromáticas son los ambientadores más representativos de este grupo. Son fabricadas con cera y esencias, que al quemarse distribuyen su aroma. Pero también lo son los aceites aromáticos de quemar que se vierten en un hornillo a vela que al calentar el producto permite que despida su olor.

Asimismo, por combustión funcionan los saumerios (o inciensos) que se presentan sobre palitos de bambú o moldeados en forma de conos.

Estos tres métodos requieren una vigilancia activa, para que no alcancen y quemen otros objetos o personas mientras están encendidos.

Ambientadores eléctricos

En este grupo se incluyen todo tipo de dispositivos o difusores eléctricos mediante los cuales la sustancia aromatizada (generalmente de fabricación química) puede dispersarse al ambiente. Funcionan por combustión, pero a diferencia del grupo anterior, no requieren una vigilancia activa.

En el mercado existen un sin fin de diseños de ambientadores eléctricos. Entre los más sencillos están los que se activan de manera permanente emitiendo el aroma hasta que el recipiente agota la sustancia. Y entre los más complejos están los difusores que combinan varias fragancias, o se activan cada cierto tiempo mediante un temporizador o un sensor de movimiento.

Podemos elegir un diseño distinto de acuerdo al ambiente del hogar en el que se incorporan, pues existen diseños básicos y otros más estilosos. Por lo general, los dispositivos para ambientadores de diseño básico se reservan para lugares discretos o que no están a la vista. Sin embargo, los difusores más estilosos están pensados para exhibirlos, pues pueden pasar por un complemento decorativo más, e incluso reforzar el estilo de una estancia.

El ambientador más adecuado para cada estancia del hogar

Los aromas tienen un gran poder. Cada tipo de fragancia contiene unas propiedades que hacen que puedan ser más o menos adecuadas dependiendo del tipo de espacio en el que se van a aplicar.

Así por ejemplo, en el dormitorio buscamos un ambiente que facilite el descanso. Para ello, es adecuado acudir a ambientadores de aromas relajantes tales como la manzanilla, la lavanda, las rosas o el jazmín.

En el salón, sin embargo, donde se hace mucha vida familiar y social, se puede optar por ambientadores de vainilla, coco, canela o jengibre, ya que pueden generar un ambiente cargado de energía positiva.

En los espacios de la casa donde se concentran los olores más intensos y de difícil eliminación, como el baño y la cocina, lo más importante es ventilar adecuadamente. Para no enmascarar los olores (lo cual puede dificultar la limpieza u ocultar otros problemas) es aconsejable utilizar los ambientadores de forma complementaria. Para ello podemos elegir aromas frescos y neutralizantes como son los cítricos (limón, pomelo, naranja, mandarina) o bien fragancias clásicas como el pino o el eucalipto.