Consejos para encontrar las cortinas ideales para espacios pequeños

cortinas para espacios pequeños

Las cortinas no son enemigas de las casas pequeñas. Al contrario: son sus mejores aliadas, puesto que pueden ayudar a crear sensación de amplitud al tiempo que decoran y dan personalidad al ambiente. En las siguientes líneas te mostramos algunos consejos sobre la decoración de cortinas para sala, que puedes poner en práctica en tu propio hogar o en tu oficina. 

¿Cortinas blancas o cortinas decorativas con diseño?

En líneas generales, las mejores cortinas para espacios pequeños son las blancas. Esto es así porque son las que mejor reflejan la luz natural y, por tanto, ayudan a crear un ambiente lleno de luminosidad. Y la luz natural da efecto de amplitud, alegría y paz, a diferencia de las estancias iluminadas siempre con luz artificial, que dan sensación de claustrofobia y ahogo. Por tanto, puedes optar por el blanco o, en su defecto, por colores claros o con diseños que no supongan una merma excesiva de luz natural. 

Cortinas livianas para la sala

El grosor de la tela de la cortina es otro detalle a tener en cuenta. Si bien las telas gruesas pueden ser una buena opción para casas situadas en zonas frías por su capacidad de aislamiento térmico, las telas livianas son las más adecuadas para apartamentos pequeños en ambientes cálidos. Las cortinas para una sala pequeña no solo han de reflejar la luz natural, sino también permitir que ésta traspase a través de ellas, por lo que las más finas son siempre interesantes.  

Cortinas venecianas, una solución doble

Las cortinas finas tienen un pequeño inconveniente: por la noche, cuando la iluminación principal de la sala es la que procede del interior, la intimidad se puede resentir, pues no impide la visibilidad desde el exterior. Por tanto, una alternativa interesante es la de las cortinas o persianas venecianas, que tienen dos posiciones. Una es la posición abierta, permitiendo que la luz natural entre por completo a la sala, fundiendo el interior con el exterior de la casa. La otra posición es cerrada, de total opacidad, suponiendo así una barrera para miradas exteriores. En Cortinaje by Ángel Cabrera tenemos varios ejemplos de este tipo de cortinas, como Palm Beach. 

Estores, para no restar espacio a la sala

Otra premisa de las cortinas para sala pequeña es que no ‘invadan’ el poco espacio disponible. Por tanto, los estores planos son una gran idea, siempre que estos tengan una separación de escasos centímetros con respecto a la ventana. Además, la posibilidad de dejarlos recogidos a la mitad de la ventana logrará generar la mencionada sensación de fusión entre lo interior y lo exterior, con una generosa entrada de luz natural. 

El anclaje de las cortinas

Por último, existe otro aspecto que da sensación de amplitud o de pequeñez: la altura del techo. Si se trata de una sala con techo bajo, lo ideal es anclar la cortina lo más cerca posible de éste o incluso directamente sobre él. Esto es relativamente habitual en los soportes de los estores, que suelen tener dos posiciones de anclaje. Con esta solución, además, se logra cubrir el tambor de la persiana, si este es interior.